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Pinito del Oro, la vida en un alambre

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    May 14, 2018 9:05 PM EDT

    Pinito del Oro, la vida en un alambre

    Fallecida el mircoles a los 86 aos, Mara Cristina del Pino Segura fue ms que 'la' trapecista espaola: simbolizaba el xito personal fuera de Espaa, un nombre que se exportaba junto a Dal, Joaqun Blume, Bahamontes y el Real Madrid. Pinito, que debut en 1950 en el Ringling, el circo ms famoso y exigente del mundo, sufri numerosas cadas (lleg a estar en coma ocho das con 17 aos) y se retir en 1970Haca tanto tiempo que no se saba de ella que mucha gente se habr sorprendido al conocer su fallecimiento. Pinito del Oro, Mara Cristina del Pino Segura, fue una presencia alegre, brillante, luminosa y coloreada en una Espaa triste, opaca, oscura y gris. Un formato anatmicamente breve, pero proporcionado; un rostro bonito y una sonrisa clara en una Espaa ceuda. Un atuendo sucinto en una Espaa de refajos enlutados y ojos y espritus censores. Un traje como de bao, de brillos dorados o plateados, que refulgan all arriba, a 16 metros sobre la pista.Porque Pinito era, s, trapecista despus de debutar, a los 12 aos, como funambulista caminando por el alambre. Inevitable recurrir al lenguaje popular en el que bailar en el alambre, vivir en el alambre o colgar del alambre expresa una situacin inestable, incierta. Sustituimos alambre por trapecio y no variar el significado de la frase. Es difcil no ver a la Pinito funambulista / trapecista como una metfora de unas gentes y una poca que vivan diariamente en el alambre. Y de s misma, porque no se puede estar ms en el alambre habiendo nacido en 1931 en el seno trashumante de un circo regido por un padre y 11 tos, Los Segura. No cabe mayor precariedad que ser, en ese circo, la menor de siete hermanos supervivientes de los 19 hijos habidos en el matrimonio Segura-Gmez.Pinito, protegida por una madre que deseaba preservarla, al menos a ella, de una existencia itinerante y azarosa, estaba, sin embargo, destinada al circo. La muerte de su hermana Esther la oblig a reemplazarla y la llev del alambre al trapecio, donde reinara.Pinito del Oro, que se bautiz artsticamente as por contraposicin a otra trapecista llamada La Rita de Plata, fue tremendamente famosa en la Espaa de los 50. Y an, nostlgicamente, como una estela visible, como un eco audible, en la de los 60, cuando reapareci luego de haberse retirado a causa de varias graves cadas. A lo largo de su trayectoria se rompi dos veces el crneo y tres las manos. Lleg a estar en coma ocho das con 17 aos. Y tuvieron que operarle los pies, deformados por agarrarse con ellos al alambre, al trapecio... A la vida, donde, como ella bajo la carpa, todos trabajamos sin red.La popularidad de Pinito se debi a su categora artstica y a la ausencia, en esa poca, de personajes espaoles de fama y repercusin universales. En los aos 50, los del autntico esplendor fsico y artstico de Pinito, no exportaba Espaa muchos talentos al mundo. Algunos deportistas: Bahamontes, Guillermo Timoner, Fred Galiana, Joaqun Blume, el camisetas real madrid al completo, Zarra y su gol a la prfida Albin... Dos grandes pintores: Dal y Mir. Un par de Premios Nobel: Juan Ramn Jimnez y Severo Ochoa. Otro par de pelculas premiadas en Cannes: Bienvenido, Mr. Marshall y Muerte de un ciclista. Tambin alguien del circo, el payaso Charlie Rivel.Pinito, una espaola universal, era la mejor trapecista del mundo, premiada con los Oscar de la especialidad. Haba doblado a la protagonista, Gina Lollobrigida, en Trapecio, al lado de Burt Lancaster y Tony Curtis. Haba debutado en 1950 en el circo ms famoso y exigente del mundo, el Ringling Bros. and Barnum & Bailey. Y nada menos que en Nueva York, mucho ms que una ciudad para la Espaa provinciana, aislada, autrquica, a la que ese mismo ao la ONU aceptaba en la comunidad de naciones. Una Espaa que tardara an dos aos en poner fin al racionamiento. Una Espaa de emigrantes con maletas de cartn a Europa.Pinito encarnaba el sueo de viajar, de triunfar lejos de un pas que se alimentaba artsticamente de Sara Montiel, Lola Flores y Joselito. E industrialmente del 600 junto al estallido de la televisin. Un pas que, mientras reciba a Eisenhower, segua fomentando el franquismo y cultivando la herencia de la Guerra Civil con la inauguracin del Valle de los Cados y la promulgacin de los Principios Fundamentales del Movimiento. Adorada por el pblico, halagada por la prensa, Pinito era una inmejorable publicidad para una Espaa necesitada de motivos de prestigio internacional. Franco era muy sensible a ese tipo de, digamos, propaganda indirecta del Rgimen. Pero, paradjicamente, nunca llam a Pinito a El Pardo. La trapecista, una honra nacional, no lleg a conocer al dictador.Una extraa indiferencia, una curiosa omisin del Generalsimo hacia quien, por aadidura, haba nacido en Canarias, en Las Palmas, en el barrio de Guanarteme, huyendo desde Ciudad Real de las convulsiones polticas en la Pennsula. Nacer en Canarias todava posea entonces para Espaa un sentido de amplitud territorial ultramarina. Que un lugar geogrficamente tan remoto perteneciese a esta vieja y castigada nacin no dejaba de recordar pretritas grandezas imperiales.Pinito se retir, con el cuerpo remendado, como un torero, en 1961. Y regres en 1968. De nuevo vctima, en Laredo, de una cada terrible, dijo adis definitivamente en 1970. Mary Santpere le cort la coleta el 17 de abril, en la ltima velada del Price. Doble fin de una poca dorada para un tipo de espectculo que conoci en esos aos su mximo esplendor.Pinito escribi tres novelas (La vspera, El italiano y Nacida para el circo), tuvo negocios hosteleros, hijos, nietos, un museo con su nombre y un nuevo compaero que la compens de su fracaso matrimonial. Y suspiraba: Nunca fui tan feliz como en el circo.